martes, 24 de abril de 2012

Cuba Linda



Me he enamorado.
Y ahora mi corazón está en sus calles.
Cuba linda, nunca mueras.









domingo, 1 de abril de 2012

Vivir en Utopía. Parte 1.

Si observas por un momento la naturaleza, puedes advertir ciertos comportamientos altruistas dentro de una misma especie, más concretamente dentro de una población.

Individuos de una misma población se ayudan, colaboran por el beneficio del todo, es decir por el beneficio de esa población.
Con un lema que parecen llevar grabado de : " Mi salud, es tu salud ".
De esta manera, al extrapolar este comportamiento a todos y cada uno de esos individuos, surge un estado de bienestar común

Bienestar común. Estado de bienestar....¿Qué tan extrañas y desconocidas quedan estas palabras, no es cierto?

El ser humano, no podemos olvidar, y a pesar de que muchos quieran negarlo, es un animal más, dentro de esa naturaleza que nos rodea.
Una especie más, pero de muy amplia población. Hommo sapiens sapiens .


Sin embargo, a diferencia de nuestros vecinos animales, nosotros tenemos una peculiar particularidad, que muy alejada está de hacernos más equilibrados con nuestro entorno, sino todo lo contrario.
 Hemos olvidado el comportamiento altruista.
" Llegó la razón y surgió el cabrón "

De hecho, estoy casi segura, que si salimos a la calle y preguntamos por la palabra altruista, muchas de las respuestas serían, algo así como : "¿ que es eso ? ".

¿Cuál es la causa de ese despegue tan crítico de nuestra naturaleza animal?

Las primeras poblaciones humanas, tenían relaciones nobles entre ellos mismos y entre ellos y su habitat.
Vivían y dejaban vivir, se daba la existencia de un climax sostenible.
 Ellos posiblemente no conocían la palabra altruismo, pero sin duda alguna , la practicaban. Lo que nos muestra que sí es posible.

Humano y altruista. Era posible.
Entonces, ¿qué es lo que ha pasado?.

Creo que no es muy dificil, responder a esta reflexión. Tan solo necesitas abrir los ojos y ver.

Dinero, riqueza. Es el mundo en el que vivimos, es nuestro mundo, nuestra sociedad.
Tras un feudalismo voraz, implantamos un capitalismo igualmente voraz.
Hemos destruido el altruismo, para dar paso a un egoísmo potente que ha generado esclavos a un sistema.

En esta sociedad por la que caminamos, nuestra población ha quedado dividida, me atrevería a decir, en tres tipos de individuos.
Los ricos, los pobres, y los del medio.
Estos últimos viven en una burbuja de incertidumbre, pues lo mismo pueden pasar al primer rango que al segundo, tan solo la mano azarosa del capitalismo lo decidirá.

La sociedad que venimos construyendo terminó hace mucho con ese estado de bienestar común , que antes mencionabamos.

Podemos considerar al capitalismo como un sistema económico-político en el que predomina la propiedad privada.Y es ahi señores, donde se empieza a separar. Dónde empezamos a concebir un mundo dividido, en el que unos tienen sobrepeso mientras otros mueren de hambre.

En el que cada cuál mira por sí mismo.
 En el que cada cuál " lucha " por generar riqueza y no quedar fuera del sistema. Y si en esa " lucha " debo pisar a mi igual, lo haré, sin ningún remordimiento.

Este sistema al que alimentamos tan solo ha generado almas negras, almas llenas de dolor, si no es dolor por no tener más ,es dolor por no tener nada.
Eso es lo único que nos une.

Pero al hablar de acabar con esta sociedad, con esta estructura que mantiene el sistema, la gente ríe.
Ríen y ríen , y hablan de utopía. De utopías imposibles.
 Pues no imaginan un mundo fuera de este.

 ¿Pero acaso la utopía no la vivimos ya? ¿Acaso este sistema funciona?
¿No es el capitalismo una sociedad idealizada, pues solo en ciertas mentes funciona?

Por eso, al mirar a la naturaleza, te das cuenta de quienes son los que viven en utopía. Esos somos tú y yo.
Lo quieras o no, vives en un capitalismo, vives en utopía, pues nada de esto es factible.


Reflexionemos, que esa es nuestra mayor fuerza, y seamos un ente, pues nosotros somos el todo.
Salgamos de la utopía capitalista y vivamos la realidad.
Yo creo que es posible.

lunes, 26 de marzo de 2012

Lejos de la ciudad

Muy lejos. Dónde respirar no es un problema.
Lejos de tí ciudad, dónde pasear si es un verdadero placer.



  



  




  







  






 





Lejos de la ciudad existe otro mundo.
Ponte las botas, y sal del asfalto.









domingo, 12 de febrero de 2012

Somos lo que comemos

" Tengo hambre, voy a comer algo rápido y luego sigo con el trabajo ", " No me da tiempo a comer ",
" Vayamos, aunque sea a un Fast food ".

Frases comunes, que puedes oír siempre que quieras.
Porque están ahí. Porque la sociedad las utiliza. Porque la sociedad lo hace.

Dedicamos horas al estudio, al trabajo, al ordenador, al ocio, pero, cuando hablamos de comida, escatimamos en tiempo y preocupación.
Nos es indiferente.
Y si le dedicamos tiempo de nuestra vida, es con la única finalidad estética, para   " mantenernos en línea ", o " adquirir las proteínas adecuadas que requiere nuestra musculatura ".

Creo que hemos adquirido la etiqueta de " inconscientes ", ante el tema de la alimentación.

Desconocemos lo sumamente importante que puede llegar a ser una dieta. Nuestra dieta. Y lo estrechamente relacionado que está con la salud. Nuestra salud.

Piensa, por un momento, en lo que comes, o mejor aún, piensa en lo que no comes.
En ciencia uno de los métodos mas utilizados en los experimentos, para ver la importancia de una determinada sustancia en un organismo,es simplemente,  lograr un organismo " ausente " en dicha sustancia.
La mejor manera de comprobar los efectos de algo, es ver que pasa si ese " algo" no está presente.

Quitale a tu dieta, por ejemplo, la vitamina C, y luego estudia su respuesta.
Haz una dieta pobre en vitamina B, y experimenta el resultado, o suprime de la comida el hierro, magnesio....
Resultado, enfermedad. Organismo inmunológicamente débil.

O sea, que desprender a mi cuerpo de ciertas sustancias naturales, es causa de enfermedad.
Entonces,si estoy enfermo, ¿ Administrarle una dieta rica en todas esas sustancias, podría ser la cura ?........

Un farmacéutico, posiblemente te diría : no es suficiente. Incluso muchos médicos, lo harían también.
Te recetarían medicamentos, para que acompañes tu vida.
Medicamentos que salen de industrias farmacéuticas. Medicamentos que les hacen ganar a esas compañías billones de dólares al año.
¿ Es posible que exista cierto interés ? ¿ Cierto engaño ?
¿ Es posible que nuestra salud esté comprada ?

Estas reflexiones te las dejo a ti, lector.
Lo primero debe ser reflexionar, para que no simplemente sea actuar.
Y recordar, todos los días, que vivimos en un mundo capitalista, dónde el interés no es tú salud, sino tu bolsillo.

Dediquemosle más tiempo a aquéllo que comemos, informemosnos de dónde proceden esos alimentos de nuestra dieta, observemos la simpleza de lo natural.Algo tan natural, como son los nutrientes de la tierra.

La alimentación, afecta a nuestra salud, la salud afecta a nuestro bienestar , no solo a la fuerza física, sino  a la mental, lo que afecta en sí a las acciones del día a día.


Luego,podemos concluir, que sí, somos lo que comemos.






martes, 7 de febrero de 2012

No es lo que sientes, sino cómo lo percibes.

Siempre le pasaba lo mismo. Temblaba.
Como un cosquilleo que le agitaba la sangre, subía desde los dedos de los pies, hasta la garganta.
Toda ella, todo su ser, temblaba al tenerlo delante.
Desde el primer momento que lo vió, y él le quitó su cigarro de la boca , para darle una intensa calada.
Calada quedó ella, entonces.

Y a partir de  ese momento, se habían sucedido infinitos encuentros.
Ella soñaba con su mirada, y cuando lo tenía delante, temblaba.

Se sentía tambaleante como una marioneta dejada a las manos de otra persona.

" Frissonner ", sería su traducción al francés.
¿ No suena hermoso?.
Estremecerse.

A ese acto, ella le había buscado un sin fín de significados.

Pensaba, será el amor. Tal vez el amor agite la sangre.
Será el calor, había deducido.

Ese calor que surgía, al tenerlo entre sus piernas.
Ese calor con el que agarraba su espalda a modo de presa y la arañaba.
Tenía que  ser causa, de ese fuego que, sentía al acercar la nariz a su cuello.
Ese amor, que le había hecho enraizar el futuro , a su lado.
Pensar que sería, su fiel compañero.

La arena del reloj, se desvanecía, como la corriente de un río, sobre sí mismo.
Mientras, los momentos pasaban.

Y cada vez más, el dolor acompañaba a esos temblores.
Sufrir por amar, no es tan hermoso, como lo que citan ciertas poesías.

Ya no solo se desvanecía la arena de aquél reloj, sino que su fuego, también lo hacía.

Pero ella seguía temblando.
El amor se iba, pero los temblores seguían.

¿ Que extraño ?

El telón se echaba sobre aquellos ojos, con los que había soñado lunas de miel.
Ahora, solo, lunas de hiel.

Pero, ¿ y si esos temblores no eran de amor ?

Ahora su significado era otro.
Todo se acelera.
Y surgían, en su cabeza, los " Y sí.. "

¿Y si su cuerpo temblase, como respuesta a un mal aura percibida, que predecía una relación fracasada, cuyo único fruto, sería el dolor ?

¿ Y si sólo temblase, porque hacía frío ? .......

No queda igual de bonito,¿ verdad ?

lunes, 16 de enero de 2012

Los ojos que no querían ver.

De paseo por el monte, allí estaba ella.

Un lugar donde podía vómitar todo el estrés que le producía la ciudad.
Inspiraba fuerte, para guardar en su adentro el orgásmico aroma que sobrevolaba todo el lugar.
Un conjunto de sustancias volátiles, que desprendían aquellas maravillosas flores, era el resultado de ese aroma.

Le gustaba escuchar el ruido de sus botas pisando la húmeda tierra, y tras andar unos largos metros, parar.
El no moverse le permitía poder escuchar, nada, tan solo el hábitat en el que se había introducido.

Cállate, no hables, respira lentamente, y podrás oírlo. 
Son los pájaros.  El viento que mueve las hojas. Esa ardilla devorando su robusta piña.El río que desciende, agitado. Es la calma de lo natural.

Luego seguía andando. 
Aquí no había caminos, ni destinos, aquí no había intereses, tan solo andaba por placer.
Placer, que tan linda palabra, y que artificializada que la habíamos vuelto.

Miraba a su alrededor, y pensaba la cantidad de plantas que veía, y que no conocía.
 No sabía nada de ellas!
Allí era una extraña. 

Se propuso aprender, y hacer un cuaderno de campo con su memoria.

Era injusto, pensaba ella, pues nos interesamos en conocer todas las tecnologías que nos venden diariamente, pero ni más mínima atracción por aprender, cómo se llama esa planta con la que me cruzo.

Tantas cosas que desconocemos , que cuando nos exponen un simple proceso propio de la naturaleza, nos quedamos fascinados.
Recordó, un ejemplo.
 Cuando le habló a sus amigos, de las margaritas.
Y de cómo cada pétalo era en realidad una flor, de cómo la margarita era un conjunto de flores , con la apariencia de una única flor.

Si que lo somos, se dijo. Somos ciegos ante lo natural.

Seguía paseando sin ningún fin, por el espeso monte. 

 Hasta que su mirada infinita se posó fija en un punto.
 Hace unos días había leído acerca de esa flor.

 Sí, era la misma de su libro. 

Sonrío, sacó su cámara, y la inmortalizó en una imagen.
Era Rudbeckia hirta. 

Su hallazgo de la semana.

Resulta que esta flor, esconde una combinación de provocadores colores, que marcan un camino, para los insectos, hacía los órganos reproductores de la propia flor.
Así se asegura su polinización.
 Pero lo curioso de la historia, es que , esos colores no los puede apreciar el ojo humano, tan solo se aprecian a luz ultravioleta!!


Esta vez es mater natura la que nos cierra las puertas!! Pensó. Qué ironía.

Es como sí, a sabiendas de que nos importa un bledo, sus extraños fenómenos, quisiera privarnos definitivamente de ellos, y dejarlos tan solo, a los ojos de a quienes sí les importa.....


                                         Así pues, lo que tus ojos y los míos ven :


  


Lo que se nos escapa :


 



                                                                                                            Son las guías de la miel.






lunes, 2 de enero de 2012

No somos ciegos

Era martes por la noche, y lo último que me apetecía hacer era ir a la biblioteca de la universidad a estudiar.
Sin embargo, tampoco tenía opción, la época de exámenes ya había comenzado, y todo lo que no había hecho meses atrás, tenía que recuperarlo en unas semanas.

Cargada de trastos entré en el único aula que en ese momento se encontraba abierta.
Pero mi acción fue reversible, porque con la misma decisión con la que entré, salí otra vez.
Allí no cabía nadie más!

Así pues, me dirigí al hombre que habían puesto como hombre de "seguridad", que era quien se encargaba de abrir y cerrar las aulas,  para pedirle que abriese otra.

Este personaje de tan cómica profesión ( " hombre de seguridad " ), me negó la posibilidad de abrirme otra aula, alegando que cabían 100 personas en un aula, y que él llevaba contadas unas 80, por lo tanto, aún había sitio.

Que en 3 metros cuadrados quepan 20 personas, no significa que esas 20 personas estén cómodas. Pensé yo.


Es totalmente contraproducente el meter a 100 estudiantes en un aula para que estudien, se me ocurren muchas cosas que puden hacer ahí dentro, pero desde luego,ninguna es estudiar.
Ese hombre de seguridad, se le olvido considerar el hecho de que a las 80 personas, las acompañaban libros, folios y portátiles !

Tras varias peticiones más,de otras tantas personas que iban llegando, al final el " hombre de las aulas ", no tuvo más remedio que caer en el duro esfuerzo de girar la llave y abrir otra aula.

Pero al ver que la victoria no era suya, no se pudo ir sin regalarnos unas palabras a los 15 estudiantes que estabamos esperando:

No habeis pensado que estamos en momentos de austeridad, y que no podemos derrochar, abrir un aula supone gastar más luz. Y bastante que os pongo la calefacción, porque desde la universidad me piden que ni la ponga, pero claro, yo entiendo que hace frío.
No puedo tener todas las aulas abiertas para que vosotros esteis más cómodos, eso teneis que comprendedlo. El ayuntamiento tiene que recortar.


Austeridad.
ja!
No pudo decir otra palabra, fue a decir justo aquella, que más odio, esa que entra por mis oídos y se me clava en las entrañas.

Pues que recorten ellos en farlopa!! . Se me escapó a mí.

Y aunque no fueron las palabras adecuadas, ni creo que aquellas personas me entendiesen, en mi cabeza estaba todo claro.

La austeridad la provocan ellos mismos.
Crean insostenibilidad en los trabajos, en la economía, en las viviendas, sabiendo que en cualquier momento pueden caer, y efectivamente caen, y cuando golpean contra el suelo, es cuando viene la austeridad.
Pero no la austeridad para todos, sino la austeridad para la gran mayoría, que desde luego, no son aquellos que la crearon.

A mi cabeza vino, consecuencia de todo este percance, un tema delicado, y que me afectó bastante en su día.
Pues creó austeridad en todo un pueblo.

Un lugar que tenemos bastante cerca.....Lorca.

Hablo del pasado 11 de mayo, cuando esta ciudad se vio sacudida por un terremoto, que causo grandes destrozos.

Que una falla se mueva y genere un terremoto, es algo totalmente natural, pero que edificios construidos hace apenas 5 años sean los primeros que se desplomen en una ciudad con riesgo sísmico, eso, es algo antinatural.

Que un gran número de políticos acudan a la ciudad derruida, a echarse fotos dando promesas, y luego no cumplan nada, es algo penoso.

¿ Qué pasa con Lorca ? ¿ Nos hemos olvidado de ella ? ¿Qué pasa con los miles de euros que han sido ingresados por particulares , en las cuentas bancarias que se han creado ? ¿ Qué pasa con el dinero que el estado ha destinado a la recuperación de la ciudad ?

Yo desconozco eso, pero lo que sí conozco es el estado de la ciudad, pues me dispuse a visitarla tras la catástrofe, y puedo asegurar, que allí , no hay señal de ninguna ayuda.

Un vecino del lugar, me habló de una calle, donde ciertos politicuchos habían estado mostrando su mejor sonrisa para ser fotografiados, y donde habían escupido promesas para contentar a la gente, esa calle, era una de las más afectadas por el terremoto, y que por este motivo, el pueblo, había decidido, cambiar el nombre de la calle, por uno más sentido, tal que " calle de las promesas incumplidas ".

Lorca, ciudad donde las promesas no llegan.

 

 

 

 

 

 

    



 

 

 

Promesas de este tipo, si se pueden ver.




 

 

 

   

 

  

Lo que está claro , es que vivimos en un mundo de incongruencias...